viernes, 18 de febrero de 2011

Requiem por vos

Ahora, veo tanto de mí en vos
pero cada vez te veo menos en mí
amor, me está alejando el viento
voy como una nube y no sé si voy despejando el cielo o si te voy tapando el sol.
Descubro en cada instante que estoy más y más lejos
y que las palabras van perdiendo su capacidad de llenar los espacios que los cuerpos quieren ocupar,
están marchitándose y ya no calientan los sueños ni la imagianción,
los sentidos se entumencen y la espera se desgasta de tanto repetir la angustiosa puntualidad de la decepción.

No existen más paliativos para esta ánima en pena que se niega a desaparecer,
esta demencia febril que siempre venís a resucitar.
Pero, amor, aquel vino nuestro ya no existe, no espera en ningún café,
no queda ni una sola loma soleada para contemplar atardeceres cursis,
no hay campos ni parques a los que no se les haya desteñido el verde,
no hay más obsequios, ni jugársela por vos, ni esperarme todo el tiempo,
no hay más de lo que fuimos y decir nosostros es como escribir ayer.

*este es un texto de algo un poco viejo que encontré de nuevo (o me encontró a mí).