jueves, 26 de noviembre de 2009

Sueño de hoy


A veces no me siento tan solo si imagino, mejor dicho si sé, que más allá de mi soledad y de la tuya otra vez estás vos, aunque sea preguntándote a solas qué vendrá después de la soledad.
-Mario Benedetti


Apenas empiezo a estar con vos y ya pienso en el sabor de la amargura que me ahogará cuando te vayás.
Ya puedo palpar los rayos de sombra rebotando en el hueco enorme que quedará con tu ausencia.
Pienso en mi mano fría de buscarte en el invierno que pasaremos juntos y que entonces ya no importará.

Apenas llegás y presiento dolor por que te irás,
porque aunque te quedés ahora algún día te harás recuerdo y yo no querré que termine,
pero será tan tarde
y volveré al lugar donde me encontraste: al rincón de la pena, al lazareto para corazones en derribo, a esas pequeñas muertes que van pudriendo la frescura de la vida.

Ya estás aquí, y has venido para marcharte algún día,
alguna tarde con cualquier explicación.
Pero estás igual y tengo ahora toda la luz que algún día me hará falta.
Estás y reviento en pétalos y aromas dentro de tu abrazo
o bien me derrito en las cosquillas de un sombrerero loco cuando caigo en el mundo de las maravillas oníricas que descubro recostada a tu pecho.

Porque has venido ahora y todo se traduce en vos y yo
poco me importa que un día te vayás.
Y aunque sé que todo acaba
aunque sé que tendré que despertar
mientras dure digo que dormiré este sueño con vos.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

Días muertos


Hay días que nacen muertos, como nació nuestra guerra que disimulaba la necesidad de buscarnos tras telón.
Días que vienen oscuros, cadáveres de la noche anterior, paridos con una noche clavada de antemano en su existencia
desde que inician son el presagio de su propio final.

Esos días pareciera que nunca terminan
quizá porque nunca lograron empezar por completo.
Son como vos y yo
Les falta algo esencial descontinuado por las fábricas modernas que escupen toneladas de comodidad
ordenada dentro de esas simétricas cajas que oscurecen el agudo filo de sus esquinas mudas,
todo para esconder todas las dudas que brotaron con los primeros vellos de tu sexo solitario
Algo que quizá existe ya, pero necesitamos (re)encontrar.
Están obsoletos, por eso siempre se los ve como un tropiezo renco y testarudo
Sorteándose entre las rastras y el paso firme.

Ves, son como vos y yo que escribimos con un signo de caducidad en esta mueca,
siempre con la sonrisa puesta en la puerta de entrada y la garganta anudada detrás de la persiana que se cierra,
coleccionando homenajes a la tristeza y apilándolos en el huequito del vacío interior,
Amaneciendo siempre entre tantos otros días muertos carentes de sol.

lunes, 14 de septiembre de 2009

Básica I

Básicamente estoy inmóvil, quieta

viendo esta inútil línea de puente

básicamente me quedé aquí,

ya no estoy muerta, ahora, sospecho

que olvidé como vivir.

Así estoy: fundamental como pan duro, unitaria,

radical, necesaria así como el primer paso para

arriesgarse a emprender un viaje.

Primigenia, redonda, más bien una esfera infinita,

impenetrable, inamovible por dentro porque ya

todo está en caos, desperdigada por el cemento

que cubre el zacate.

Básicamente solo soy yo

aquí en cualquier sitio de esos

caminando, pensando, sintiendo,

mal-diciendo, escribiendo, respirando,

siendo sin llegar a ser algo.

Creo que solo estoy, aunque ando

en movimiento (circular sobre los mismos

rieles herrumbrados).

Básicamente algunas veces me asalta el

recuerdo

y todas las demás no sé muy bien a dónde estoy.

miércoles, 8 de julio de 2009

Algunas veces


Para una tal Haydee Ruiz de Plenilunio…


A mí a veces se me retuerce algo en el estómago

No sé

Es como un pequeño Big Bang que aprisiona toda la existencia dentro de mí

Dentro de esa existencia también vas vos

Por eso a veces creo que te siento adentro

A veces todo el universo y toda la historia se recrean bajo mi abdomen

Y entonces me cuesta mucho leer eso que escribiste vos

Porque a mí la emoción siempre me nubla el juicio, por eso bien sabés que soy una insensata, esa que nunca logró descifrar sus propias trampas esfinjosas

Y cuando se desboca la inexplicable emotividad no puedo más que atraer toda la existencia hacia a mí y apretarla entre los intestinos y las vísceras y sentir un calorcillo que me sube y se queda en la cara, y un cucú que martillea un péndulo dentro de mi pecho.

Algunas veces me da por buscarte en las letras o en los bares y cuando te encuentro se comprime en mí un universo que inmediatamente explota desintegrándose conmigo.

Después de todo, algunas veces me gusta sentir algo, del resto nada sé.

jueves, 18 de junio de 2009

Esquizoscopio

Está sola y te odia
está secándose a fuego lento, despotricando contra tu ausencia y tus mensajes
Te odia, está sola con un desdén de la vida
que se deposita en los charcos sucios de esta lluvia tozuda e insensata.
Ya no aguanta esperar, el cuerpo se le tuesta de adentro hacia afuera.
No puede ver el sol por el sueño que casi siempre es más una pesadilla de madrugada surrealista que la aturde;
tampoco puede cerrar los párpados imitando alas de mariposa en un gesto de agradecimiento ante la oscuridad.
Ya no quiere escucharte hablar en su cabeza,
dice que ya tiene suficientes voces que la deliran.
Está harta de pensarte lavando los platos con ella,
oliendo su aroma, viéndola mientras duerme o se cepilla el cabello
quiere que la matés y vayás huyendo a esconderte en su rincón.
No aguanta seguir comparando el mundo con los colores que le gustaba enumerar dentro de tus ojos.
Está sola y cansada, ya no quiere hablar de nada
Te odia porque no puede quererte más
se odia porque no consiguió aprender a desquerer
le gustaría guardarte bajo la almohada junto con sus dientes y esperar un hada que en vez de ellos deje monedas y a cambio tuyo algunas esperanzas
Ya no quiere seguir jugando a las escondidas con su felicidad
Se está quebrando y nadie la va a venir a pegar
no quiere ir sola a los cines ni a las salas de exhibición de los museos,
quiere besos con vino, cartas que traigan abrazos, canciones susurradas, miradas tan vitales como el pan.
Pero sigue sola
Anda vencida
Está sola y te detesta... y no te va a buscar más
porque aun antes de empezar a odiarte vos habías decidido que te ibas a marchar.

martes, 9 de junio de 2009

sábado, 6 de junio de 2009

Consecuencias

.
I.
Estos días van marchitos como un vagón de amargura recubierta de moho
vos aun sos irremediable en las noches anónimas y sobrias que imploran estrellas aunque haya que enchufarlas
mientras apilo montañas de horas sin olvido, todavía seguís
entre esos escondites que cuando necesito
no me alegran con mentiras porque ya son como esos libros
que lanzan bombas de tormento
y escupen en lo más blando de la cara la terrible realidad.

II.
La vida se me quiebra como una burla o un sarcasmo
(¿Acaso nunca has querido que muera quien tenés más cerca y se
retuerza en su inmundicia para llorarle luego como sintiendo una pena?)

III.
desearía que te murieras por las calles, que te arrancaran el corazón del pecho
y me lo vendieran como quien vende brillantes postales
desearía que te murieras para resucitarte, para condenarte conmigo
para que estuvieras igual que yo, convertida toda en un cáncer terminal
mientras me entierro las uñas en el hígado
y en vez de boleros arpegio maldiciones por todo aquello que perdí.

IV.
Después amaneció este otro momento, ya nada es igual.
Hoy me senté a esperar una disculpa de la vida
que se me cayeran con los ojos las telarañas que se han hecho
en mi parte que vos dejaste hace muchos cigarrillos olvidada.
Pero ya la calle está con pena de que no hayás vuelto a pasar
mientras a los cangrejos los echan de nuestros sueños
y adentro dos látigos me flagelan: uno por culpas y mentiras
el otro por el suicidio de esta verdad.

Fusión (Aquella María Patricia)


Y pensar que creí que la había dejado perdida en alguna esquina de bar o cuarto barato de motel, quizá entre cartones de vino malo y resacas que duelen más en la conciencia que en el hígado marchito y humillado.
Creía que a fuerza de excesos esa muchacha de noche y de gatos colgaba junto a los cuadros viejos de las cantinas que cantan amarguras olorosas a ron y a colonia empachosa. Ahí donde se apoyan en los respaldares carcomidos espaldas tristes resignadas a no olvidar: que toman para recordar con más fuerza que el olvido como esas prostitutas marchitas que inventan nombres y sueños en el espacio infinito que habita entre un cuerpo y un pantalón (total la memoria siempre abraza, es consuelo ante el golpe de haber vivido).
Por mucho tiempo esperé ver en la portada de los diarios el cadáver roto de esa María Patricia, con qué ansias revisé los obituarios y asistí a todos los funerales rebosantes de color y de flores (como una primavera feliz) que hubo en esta corroída ciudad. Me mezclé entre el ruido y las botellas que van quedando vacías, pero nunca más la volví a ver. Me interné voluntariamente en ese mundo hasta soñar con conejos haciendo el amor, y no volví a ver a mi otra cara, tal vez la más real de las dos…
Me despedí de su memoria y la guardé en la cajita en la que ahora habitan imágenes tuyas, para que no volviera a salir esa mujer que solo brillaba a la luz de los excesos y que desaparecía con los delirios que dejan las copas que trepan coléricas hasta la cabeza y atacan como arañas venenosas.
Pero no me pude resistir ante esta sorpresa, y solamente hoy en la mañana cuando me descifraba frente al espejo vi que quién estaba encerrada junto con la memoria era yo, mi yo máscara, mi yo mundo mentira y muralla, me encontré convertida en ella, ahora yo: María Patricia, y tal vez todo fue solo para que le escribieras otra carta como cuando creíamos que era nada más una chica imaginaria que bailaba entre sombrillas con los tigres de Tircania.

viernes, 29 de mayo de 2009

Otro año

A Mariana

Para felizcumpleañarte debí escribir un poema
pero me salió solo este fantoche
Ves que cuando llegan los días y pasan dejando el rastro de soles apagados no queda alma para brindar a tu salud.
Ves que cada vez que te veo la palabra amistad se hace carne y se baja sonriendo de un avión.
Y cuando ya no queden más botellas, cuando las sillas de todos los bares estén vacías, cuando la música no cante y la gente ya no baile,
cuando nos llegue ese día que nadie quisiera que llegue,
ahí voy a estar todavía, quieta, una cara entre la gente y la (dipso)manía,
un cuerpo de línea sentado en la acera del frente.
Para felizcumpleañarte debí escribir un poema
pero es mezquino regalar tan poco,
por eso hice un puente para cruzar nuestros dos mundos, para que alguien espere siempre al otro lado del teléfono al que llamás
para cantar la canción de la vida aunque sigamos estando fuera de tono
para que llevés siempre un gran abrazo en tu cartera junto con todos los colores que pintan los soles que se apagan cuando una amiga no está.

Asco

Hoy compré una bolsita de asco
venía en distintos colores y tamaños
todos los trocitos con el mismo sabor
a náusea , a vida sola, a dolor en la espalda y en las muelas.

cuando una lleva tanto asco en la cartera los segundos pasan
particularmente lentos y tediosos, cargan el peso de todo
y se confunden con calores preinfárticos y con el cansancio
que siempre antecede al insomnio.

hoy llevaba tanto asco que ni me han dado ganas de cantar
he salido sola, a sentarme a pasar con asco
y después quedarme en algún lugar moribundo
con tanto asco que he comprado hoy
que ni siquiera me había puesto a pensar en vos.