sábado, 4 de septiembre de 2010

El abrazo

Quiero abrazarme a vos sin que haya muros de por medio,
sin guadarnos un solo sentimiento,
sin zonas de seguridad que nos distancian.

Quiero abrazarte sin brazos, sin cuerpo, sin alarmas,
fundidos en una misma mezcla
y que sea heterogénea para que vos sigás siendo vos
y yo siga queriendo descubrirte.

Quiero abrazarte, fotografiar tu olor
y sentirte palpitando: tu corazón, tu mente arremolinada
y tu sexo efervescente
que algunas veces me recuerdan a mí.

Quiero un abrazo que no esté hecho de palabras
que no sea uno que me enviés a través de la distancia
cosido a una paloma.
Quiero abrazarte en las mañanas
aunque siempre se me haga de noche.
Abrazarnos así, sin más
sin verdades, sin mentiras hermosas,
sin que sea despedida y no sepa cuándo te voy a volver a ver.

viernes, 18 de junio de 2010

La forma del mundo


Ayer pensaba en las sonrisas de tus hijos al ver saltar al gato en el sillón
Pensé que para ese entonces ya serías el hombre más feliz,
que no reclamarías por las lluvias ni por tus jefes
que una parte de vos empezaría a adueñarse de todo lo que vas dejando al pasar.

Ayer caminé por el parque
y esas palomas parecían cumplir laboriosas sus obligaciones diarias
y recordé cómo son las cosas,
compré jugo piña y me fui a esconder como el sol a las 6 durante el verano.

Ayer tomé el autobús y supe lo que estaba pasando
entonces pensé en el pan, la lluvia, los jefes, el abrigo, las palomas, el gato, los hijos que jamás tendremos,
y en la forma en la que pintarían nuestro mundo de crayon.

Oraciones de un juicio final

***esta hoja fue encontrada junto a un cadáver de un tipo que nunca fue condenado, firmada por un grupo de niñas que no pudieron crecer bien


No sé, me siento triste.
Aun a veces tengo mucho miedo.
No sé, todo pasa y solo nos pasa.
Sé por qué odio. Lo sé.
Lo odio y no hay más.
Vénganos la venganza, que se acabe el odio y el rencor,
que se pague todo y quede la cuenta limpia.
Vénganos también su muerte con ira y que detrás aparezca nuestra alegría.
No perdonemos sus ofensas porque no existe nada en el cielo que se las cobre.
Venga ya su muerte, no importa el dolor, y que ahí mueran las ganas de matar.
Venga ya todo eso, venga la felicidad.
Venguémonos de tanta atrocidad
y que maldito sea por los siglos de los siglos,
amén.

jueves, 15 de abril de 2010

Ciudad (algo viejo)



La soledad chorrea en forma de herrumbre desde las cumbres de los altos edificios de concreto y anonimato.
Los vidrios transparentes son la hipocresía de la libertad que encierra y divide.
Se siente tan frío este viento helado que viene barriendo el mar y tirando los restos húmedos contra estos terremotos de hospitales, estas torres de babel sin sentido ni dirección
erecciones del concreto eyaculando modernidad.
Más frío aun se siente dentro de esta larga espera, esta soledad de ascensor, repleta de desconocidos sin voz, solamente cuerpos, carne del mercado, horarios y salarios que ya no tienen buenos días ni la simpleza del olor de una flor sin código de barras y precio de temporada.
Por eso es que me pierdo en los parques, en los lugares donde mi alma ya no está on sale, en las piruetas de circo callejero que aparecen en las hojas que escapan a los barrenderos que también van chorreando por las calles como herrumbre de anonimato.



*imagen de androidesroqueros.blogspot.com